sábado, 19 de enero de 2013

TOMAR UNA COCOA CONTIGO

TOMAR UNA COCOA CONTIGO :
es incluso más divertido que pasarse por San Sebastián, Irún, Hendaya, Biarritz , Bayona o sentir nauseas en la Travesera de Gracia de Barcelona en parte porque con tu camiseta naranja te asemejas a un mejor y más feliz [San Sebastián en parte por mi amor por ti, en parte por tu amor por el yogur en parte por los fluorescentes tulipanes naranjas alrededor de los abedules en parte por el aire de complicidad de nuestras sonrisas frente a la gente y las esculturas es difícil de creer cuando estoy contigo que pueda haber algo tan inmóvil tan solemne tan desagradablemente definitivo como unas esculturas cuando justo enfrente bajo la cálida luz de Nueva York de las 4 en punto nos dejamos llevar una y otra vez del uno al otro como un árbol que respirara a través de sus anteojos  y en la muestra de retratos parece no haber ni un solo rostro, solo pintura de repente te preguntas por qué diablos alguien los haría  te miro a ti y preferiría mirarte a ti que a todos los retratos del mundo salvo posiblemente el Jinete polaco de vez en cuando y de cualquier manera [está en el Frick que gracias al cielo aún no has visitado así que podremos ir juntos por primera vez y el hecho de que te muevas tan bien más o menos hace que despaches el Futurismo de la misma manera que en casa nunca pienso en el Desnudo descendiendo una escalera durante un ensayo en un único dibujo de Leonardo o Miguel Ángel que soliera cautivarme y de qué les valen todas las investigaciones sobre ellos a los Impresionistas  si nunca tuvieron a la persona idónea para posar junto al árbol con la puesta de sol o es más Marino Marini al no escoger al jinete con tanto esmero como al caballo parece que a todos les fue estafada cierta experiencia maravillosa que yo no voy a desperdiciar y es la razón de que te esté hablando de ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario